El "emplazamiento del producto" es una práctica publicitaria que consiste en evitar que el producto sufra la huida o el zapping del espectador en los descansos publicitarios. Para ello se le proporciona un contexto natural de uso dentro del programa que se emite. El espectacular boom de las teleseries ha creado el mejor caldo de cultivo para que esta práctica se multiplique.

Otras ventajas estratégicas:
garantiza un gran impacto de la marca (algunas series son vistas por 8 millones de espectadores), describe el ámbito de uso del producto y lo rodea de valores positivos asociados a los protagonistas de la serie.

La actitud del espectador no suele ser buena al encontrarse con esta práctica, pues interpreta que ha traspasado el umbral de la ética publicitaria y televisiva. ¿Debería considerarse como publicidad encubierta y por tanto, ilegal?. ¿Hasta donde puede llegar la publicidad en televisión?